ALIENTO
Exposición
Jamal Hussain
04.09.2025 - 03.10.2025
".. la luz como una entidad frágil y viva."
La respiración es la luz invisible dentro de nosotros — un punto de conexión entre el espíritu, la tierra y los espacios que habitamos.
Jamal Hussain trabaja con la luz como una entidad frágil y viva.
Los primeros seres humanos fueron testigos de su desaparición y reaparición diaria, considerando con frecuencia este ritmo como algo sagrado.
Ese ciclo dio forma a rituales, a la supervivencia y a la reverencia hacia lo divino. Desde nuestros orígenes, hemos estado profundamente conectados con esta sustancia. En esta obra, la respiración se convierte en una referencia de la memoria; las texturas proyectadas actúan como registros de paisajes que él ha experimentado. La sincronía entre patrón y movimiento ralentiza nuestra percepción del tiempo, abriendo caminos hacia la conciencia.
Este nuevo trabajo detonó una investigación sobre la afinidad de Hussain con el tema. Descubrió que durante gran parte de su infancia escuchó y pronunció el término Noor (también escrito Nur, Nor o Nour), que en árabe significa “luz”. Él cree en la energía que la luz contiene y en que somos seres de luz, capaces de extraer su esencia para insuflar vida a los entornos que construimos, tanto físicos como espirituales.
Inspirado por el Dadaísmo, el Minimalismo y los movimientos de Luz y Espacio, Hussain ha buscado simplificar su aproximación a la creación artística. Esto aplica tanto a los materiales que elige con criterios de sustentabilidad como a las imágenes que selecciona para comunicar sus ideas. Estas decisiones han estado fuertemente influenciadas por su sobreexposición a la información a través de sistemas algorítmicos.
Él cuestiona la economía de la atención y la cultura visual que ésta ha generado, recurriendo a la luz como medio para confrontar estas perspectivas. Al considerar los grandes temas que han guiado su obra, Hussain identifica a la luz como el elemento de conexión entre la tierra, la tecnología y la humanidad.
En Aliento, Hussain descubrió un tercer plano al utilizar el suelo como plataforma para la luz.
Trabajando con artefactos digitales procesados en software y proyectados mediante lásers de alta potencia, programa cambios sutiles a lo largo de periodos prolongados en variables como brillo, contraste, dirección y escala. Para él, este proceso es una forma de meditación, usualmente realizada en la oscuridad.
Considera que la obra está terminada cuando siente que la luz cobra vida en ella. Invita al público a observar y armonizar.





